Signos Vitales

 

Para demostrar que una persona esta con vida, existen los signos vitales. Cada uno de ellos cuenta con un estándar de medición establecido. Para su registro se utilizan elementos para tomarlos como estetoscopios, termómetros, tensiómetros, etc.

Los estándares para los siguientes signos son:

Presión arterial: la presión arterial normal equivale a 120/80 o menor.

Pulso o frecuencia cardíaca:
en adultos 70-80 pulsaciones por minuto, en niños 140 y en ancianos 60 o menos.

Temperatura Corporal
: la temperatura normal de un adulto varia entre los 36,5ºC y 37,2°C y en los niños es de 36.5ºC.

Frecuencia respiratoria: el estándar de frecuencia respiratoria por minuto en los niños es entre 20-30, en adultos 16-20 y en ancianos 14-16.

Presión arterial

Se llama presión arterial a la presión que realiza la sangre contra las paredes de las arterias al ser trasportada por ellas hacia todo el cuerpo.

La presión sistólica y la diastólica son los dos componentes de la presión arteria. La sistólica, representa al valor mayor, concierne a la tensión arterial cuando el corazón se contrae y expulsa la sangre hacia los vasos sanguíneos durante la sístole. La diastólica, que es el valor mínimo, incumbe a la tensión arterial en el momento en el que el corazón está en diástole o entre latidos cardíacos, cuando la sangre ejerce presión en las paredes de los vasos.

Al expresar los valores primero se escribe la sistólica y luego la diastólica separadas por una barra o guión.

Si los valores son altos o bajos de acuerdo al estándar establecido podemos estar en presencia de algún trastorno: hipertensión o hipotensión. Cuando la presión aumenta estamos frente a una hipertensión, que es uno de los factores de riesgo cardiovascular más importantes. Cuando la presión está por debajo de los límites normales es una hipotensión.

Pulso o Frecuencia cardíaca

La cantidad de latidos o pulsaciones por unidad de tiempo, es la frecuencia cardíaca. Se puede medir con el paciente en reposo o realizando una actividad, expresándola en latidos por minutos (lpm). La medición se puede realizar en distintos puntos del cuerpo, los más comunes son en la muñeca, en el cuello (sobre la arteria carótida) o en el pecho.

Dependiendo de factores como el estado físico, la genética, la postura, la edad, el sexo, el estado psicológico y las condiciones del ambiente se obtendrán una medición de la frecuencia cardíaca del paciente en reposo. Por ejemplo en un adulto sano, la frecuencia del pulso tiene que ser entre 60 y 100 latidos por minuto, mientras que puede subir entre 150 y 200 durante el ejercicio. Mientras dormimos el pulso bien puede estar entre 40 y 60 por minuto.

Temperatura corporal

La temperatura corporal depende del consumo de líquidos y alimentos, de la actividad realizada antes de la medición, de la hora del día. Incluso varía entre el hombre y la mujer, por ejemplo, en el caso de la mujer, su temperatura  se alterará de acuerdo a la fase del ciclo menstrual en la que se encuentre. 

El cuerpo posee la capacidad de termorregulación que le permite regular su temperatura.

La temperatura se puede tomar en tres zonas: la axila, la boca y el recto. En las dos últimas es donde se obtiene una medición más precisa.

Frecuencia respiratoria

Es el número de respiraciones, inhalación y exhalación, que realiza un ser vivo en un período específico de tiempo. Por lo general se las mide por minuto. Usualmente se la mide con la persona en estado de reposo, contando las veces en que se eleva su pecho durante un minuto. Los valores normales de un adulto en reposo son de entre 15 y 20 respiraciones por minuto. En el caso de que las respiraciones sean menores a 12 o mayores a 25 se puede estar en presencia de una anomalía. Cuando nos enfermamos, tenemos fiebre u otras condiciones médicas la frecuencia respiratoria puede aumentar. Al momento de la medición hay que tener en cuenta si la persona tiene problemas para respirar.

Hay un estándar de frecuencia respiratoria, por minuto, de acuerdo al momento de la vida:

  • Aproximadamente 44 respiraciones por minuto en los recién nacidos.
  • Entre 20 y 40 en niños.
  • En preadolescentes entre 20 y 30.
  • Entre 16 y 25 respiraciones por minuto en adolescentes.
  • En adultos las respiraciones son entre 12 y 20.